He vivido, tenido citas y practicado sexo en una furgoneta durante 4 años: estas son las respuestas a las 6 preguntas que más me hace la gente

El amor, el sexo y las relaciones pueden ser complicados, independientemente del momento de tu vida por el que estés pasando. Pero pueden volverse aún más difíciles si vives en una furgoneta, como hice yo durante 4 años.

Estas son mis respuestas a algunas de las preguntas que más me repite la gente sobre cómo afectó a mi vida sexual y amorosa vivir en la carretera y las lecciones que aprendí gracias a ello.

¿El sexo es diferente en un espacio tan pequeño?

El sexo en una furgoneta es como en cualquier otro lugar, pero con menos espacio para la cabeza.

La mayoría de las furgonetas o caravanas tienen una plataforma para la cama en la parte detrás, y el espacio libre puede variar de 2 metros y poco, hasta algo más de medio metro.

Uno de los 2, seguramente, encuentre su posición, pero el factor limitante es que ambos estéis a gusto en el espacio disponible. Si no podéis… tendréis que poneros creativos.

¿Qué aprendiste al tener sexo en una furgoneta?

Estas son algunas de las cosas más importantes que he aprendido sobre tener una vida sexual activa viviendo en la carretera:

  • Las toallitas húmedas para bebés son tus mejores amigas para mantener todo limpio.
  • La salud y el higiene sexual debe ser igual de importante, así que haz pis siempre después de tener relaciones sexuales para reducir la posibilidad contraer una infección de orina o similar. Para ello, deberías tener tu orinal siempre cerca.
  • Algunas posiciones, como Cowgirl, son menos factibles, a menos que tenga mucho espacio para la cabeza o decidas pasarte al suelo.
  • Intentad colocaros en la posición adecuada, en paralelo al largo de la furgoneta, así evitaréis tanto balanceo. Los vehículos tiemblan más si os movéis de lado a lado, en lugar de hacerlo de delante hacia detrás.
  • Asegúrate de que has aparcado en un lugar permitido, para evitar sustos, y compra unas cortinas translúcidas y resistentes.

¿Cómo es vivir tan cerca de tu pareja?

Vivir en una furgoneta con alguien es muy divertido. Es genial tener a tu compañero o compañera de aventuras para compartir la música del viaje o momentos más íntimos como observar el cielo estrellado.

Pero vivir en un espacio pequeño y administrar juntos la logística del viaje por carretera también puede ser muy difícil.

El modelo de relación más común que veo es el de 2 personas que viven juntas en la misma furgonets. Y les funciona bien, porque es la misma situación que cuando decides mudarte a una casa o un apartamento, pero en un espacio más pequeño.

Cuando estás en una relación que implica vivir en una furgoneta y viajar constantemente lidias con cada pequeño e incómodo detalle, al momento, todos los días.

Ninguno de los 2 tiene a dónde ir, por lo que se deben resolver los conflictos al momento. Además, siempre vais a estar, y quiero decir siempre, limpiando uno detrás del otro.

Para algunas personas, esta dinámica puede terminar con la relación bastante rápido. Pero, a otras, les ayuda a reforzar las razones por las que funcionan bien juntos.



¿Cómo cambia la relación cuando 2 personas viven en camionetas diferentes?

Si eres soltero y viajas es probable que te encuentres con otra persona soltera y que viaja, como tú. Cuando esto sucede, muchas veces comenzáis a hacer viajes juntos (cada uno en sus caravanas) para visitar diferentes lugares.

Encontrar estacionamiento para 2 furgonetas en campamentos, o en lugares habilitados para ello, es mucho más difícil que encontrar espacio solo para una.

Sinceramente, irás viendo que, además de ser difícil viajar con 2 furgonetas a la vez, acabaréis durmiendo y pasando más tiempo en la que tenga la cama más grande.

¿Cómo es salir con alguien que vive en una casa cuando tú vives en una furgoneta?

Conoces gente genial cuando viajas en furgoneta y muchas de esas personas tienen casas.

Mi mejor consejo es ir despacio, no tienes que mudarte porque él o ella tenga una casa. Cuando vives en la carretera, puedes acostumbrarte a una forma de vida en la que se comparte mucho más, campamentos, cenas con extraños…

Pero la realidad es que la mayoría de la gente no se siente así acerca de su espacio personal. Así que no seas como un vagabundo.

Yo he descubierto que no puedes tratar la casa de tu pareja como ese lugar comodín, o de lo contrario matarás el romanticismo.

Quiero decir, que ya sea con tu pareja o amigos, no puedes ir solo allí para dormir, usar la ducha, lavar la ropa y luego irte.

¿Qué pasa cuando vives en una casa y tu pareja vive en la carretera?

Si te encuentras en el otro extremo de esta dinámica, donde tú, una persona que vive en una casa, conoces a alguien especial que vive un estilo de vida nómada, siéntete cómodo estableciendo límites. 

Puede parecer difícil hacerlo, y más si a veces tiene dificultades para encontrar aparcamiento o lugares para dejar la furgoneta, pero es importante respetar tus propias necesidades.

Estás pagando el alquiler o la hipoteca para vivir en tu casa, y ellos no.

Kaya Lindsay

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *