Una psicóloga que ha tratado a mujeres con depresión durante 15 años comparte sus 6 consejos más importantes

La doctora Carla Marie Manly, psicóloga clínica en una consulta privada, trata a mujeres con depresión desde hace 15 años.

Según Manly, una gran creencia errónea sobre la depresión es que es una «parte normal de ser mujer». Esta noción puede estar arraigada en el hecho de que esta afección mental comúnmente afecta a ellas.

Las mujeres tienen casi el doble de probabilidades que los hombres de experimentar síntomas de depresión, lo que puede deberse a ciertos factores sociales, hormonales biológicos exclusivos de las mujeres. Los datos así lo evidencian en nuestro país, donde la prevalencia de la depresión en mujeres duplica a la de hombres (7,1% frente a 3,5%), con cifras relativas a 2021.

Aquí tienes 6 cosas que Manly quiere que las mujeres que viven con depresión sepan.

1. Los signos clave no siempre son evidentes

Algunos síntomas de depresión en las mujeres son más fáciles de detectar, como cambios en el apetito o en los hábitos de sueño, irritabilidad o sentimientos de desesperanza.

Pero Manly señala que se pueden ignorar o no notar otros síntomas clave. Estos incluyen:

  • Anhedonia: se refiere a la incapacidad de disfrutar de actividades que antes interesaban o animaban. «Dado que muchas mujeres luchan contra el agotamiento y el exceso de trabajo, este importante signo de depresión a menudo se confunde con burnout o la falta de sueño», comenta Manly.
  • Disminución del interés en lo sexual: una libido baja puede relacionarse con fluctuaciones hormonales naturales, agotamiento o estrés, pero también puede ocurrir como un signo de depresión, según Manly.
  • Beber demasiado: el aumento en el uso de ciertas sustancias puede ser tanto una causa como un mecanismo para afrontarla cuando se trata de depresión, revela la psicóloga. Beber en exceso puede ofrecer una forma de enmascarar o adormecer las emociones no deseadas. Además, dado que la sociedad normaliza el consumo de alcohol mientras se socializa o se relaja, es posible que no se reconozca de inmediato cuándo han cambiado tus hábitos de bebida.
  • Aislamiento: Manly remarca que tanto las personas extrovertidas como los introvertidas con depresión pueden evitar incluso compromisos sociales menores y comenzar a buscar actividades más solitarias, como ver la televisión en soledad en lugar de participar en su noche de cine semanal con amigos. «Aunque es normal y saludable reducir las actividades cuando se necesita un tiempo de recuperación, muchas mujeres no se dan cuenta de que la depresión puede manifestarse a través de un cambio gradual o repentino en el deseo de relacionarse con los demás».
  • Gastos excesivos: un estudio de 2015 concluyó que tomar decisiones de compra puede ayudar a aliviar la tristeza al restaurar una sensación de control personal sobre el entorno. Según Manly, algunas mujeres con depresión pueden perderse en compras compulsivas en un intento por mejorar su estado de ánimo.

2. No tiene por qué arruinar tu vida por completo

«Muchas personas asumen que las mujeres que están deprimidas languidecen en la cama o son en gran medida improductivas», expone la especialista.

Según Manly, muchas mujeres tienen lo que se llama «depresión de alta funcionalidad», que puede ser más difícil de reconocer. Puedes tener depresión, incluso si aún puedes desempeñarte en tu trabajo, cuidar a tus hijos o sonreír en eventos sociales.

«Muchas mujeres que viven con depresión se ponen intencionalmente una máscara de alegría y permanecen muy ocupadas», asegura.



3. Los desencadenantes de la depresión pueden estar relacionados con tus circunstancias

Si bien la depresión no siempre tiene una causa específica, una amplia gama de problemas (físicos, emocionales y sociales) pueden desencadenar la depresión en las mujeres, de acuerdo con Manly.

Por ejemplo, las mujeres tienen más probabilidades de vivir en la pobreza, lo que puede provocar sentimientos de incertidumbre, falta de control y baja autoestima que contribuyen a la depresión.

Otros desencadenantes comunes de la depresión en las mujeres incluyen:

4. La depresión puede aparecer en ciertas etapas de la vida

Ciertos tipos de depresión pueden ocurrir en diferentes etapas de tu vida, a menudo en respuesta a cambios físicos específicos.

Trastorno disfórico premenstrual

Es común experimentar algo de tristeza e incluso episodios de llanto en la semana o dos previas a tu período como parte del síndrome premenstrual (SPM).

Pero entre el 5 % y el 10 % de las personas que menstrúan experimentan una forma más grave conocida como trastorno disfórico premenstrual (PMDD, por sus siglas en inglés), que puede causar un estado de ánimo depresivo más grave, sentimientos de desesperación y pensamientos suicidas.

Depresión prenatal

Los cambios corporales incómodos, los cambios hormonales y la intensa planificación que acompañan al embarazo pueden ser abrumadores para las futuras madres, especialmente si se le suman problemas de relación, cambios de trabajo, falta de apoyo social u otros factores estresantes de la vida.

La depresión prenatal tiende a afectar a las mujeres justo antes de tener un hijo, pero puede aparecer en cualquier momento durante el embarazo y puede dificultar el cuidado de sí misma o de los demás.

El cuidado personal es especialmente importante durante el embarazo. Encontrar una red de apoyo para futuros padres y pedirle a tu médico recomendaciones de tratamiento puede ayudarla a controlar y sobrellevar los síntomas de la depresión prenatal.

Depresión post-parto

Alrededor de una de cada siete mujeres desarrolla depresión posparto, que tiende a durar más que la depresión prenatal e involucra síntomas más severos, desde culpa o baja autoestima sobre capacidades hasta pensamientos suicidas.

A menudo no se diagnostica porque muchas mujeres no quieren revelar su depresión a los miembros de la familia debido al estigma, junto con el miedo general al abandono o la pérdida de apoyo. Pero sin tratamiento, los síntomas pueden empeorar y afectar al vínculo con el bebé.

Los factores de riesgo para la depresión posparto incluyen:

  • Antecedentes personales o familiares de trastornos del estado de ánimo y de ansiedad.
  • Complicaciones del lactante o del parto
  • Falta de apoyo social

Depresión perimenopáusica

La perimenopausia, la transición a la menopausia, es cuando los niveles hormonales tienden a fluctuar más. Muchas mujeres que atraviesan la perimenopausia experimentan rápidos cambios de humor, depresión y ansiedad.

Es más probable que experimentes depresión perimenopáusica si pasas por la menopausia a una edad más temprana o si te extraen los ovarios quirúrgicamente.

5. Cambiar los hábitos que alimentan la depresión puede ser un reto

Manly sostiene que uno de los principales desafíos para ayudar a las mujeres con depresión se relaciona con cambiar los hábitos que perpetúan esta afección. Esto se debe a que puede afectar negativamente la energía y motivación.

«Aunque una mujer con depresión puede querer curarse, a menudo es increíblemente difícil para ella encontrar la energía y el impulso para adoptar hábitos que mejoren el estado de ánimo«, comenta.

«Es posible que llegue a comprender con precisión lo que le ayudaría a controlar su depresión, como dejar un lugar de trabajo tóxico o incluso hacer más ejercicio, pero esas tareas a menudo se perciben como abrumadoras».

La ansiedad o el miedo también pueden desempeñar un papel en mantenerlas atrapadas. Por ejemplo, Manly ejemplifica que una mujer puede darse cuenta de que su relación con una pareja difícil o abusiva es la raíz de su depresión, pero duda en dejar la relación por miedo al cambio o la soledad.

Otras razones para permanecer en una relación abusiva pueden incluir la inseguridad financiera, la dependencia de una pareja debido a una discapacidad física y la preocupación por mantener unida la unidad familiar, factores que también pueden influir en la depresión.

6. La depresión es altamente tratable

El principal consejo de la psicóloga para las mujeres que tienen o creen que pueden tener depresión es buscar el apoyo de un profesional.

También sugiere encontrar un grupo local de apoyo centrado en la depresión para mujeres. Estos no solo brindan un espacio seguro para compartir experiencias emocionales, sino que también pueden servir como un importante recordatorio de que no estás solo.

Pero cuando se trata de antidepresivos, Manly aconseja controlar tus expectativas: estos medicamentos pueden aliviar la depresión, pero es probable que no la eliminen por completo. También pueden tardar semanas en empezar a funcionar.

«Si la depresión se siente como un peso de 100 kilos, tomar un antidepresivo puede hacer que el peso se sienta más como un peso de 60», visualiza.

«Pase lo que pase, recuerda que no estás rota si luchas contra la depresión», anima Manly. «Muchas personas han luchado y superado con éxito o aprendido a manejar esa nube sombría. Por lo tanto, no te rindas, porque la depresión es un problema de salud mental que se puede curar«.

Rebecca Strong

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